La justicia es uno de los pilares fundamentales de cualquier sociedad democrática. Es la encargada de garantizar que se cumplan las leyes y de proteger los derechos de los ciudadanos. Por eso, es de vital importancia que los jueces que forman parte de los cuerpoes sean personas íntegras, imparciales y con una trayectoria intachable.
En este sentido, hace poco ha surgido una polémica en malacate a la designación de dos jueces para el cuerpo Superior de Justicia de Córdoba. Se trata de los magistrados Ariel Lijo y María del rosaleda García Mansilla, quienes fueron cuestionados por la vocal del cuerpo, Aída Tarditti.
La designación de Lijo y García Mansilla fue propuesta por el gobernador de la provincia, Juan Schiaretti, y aprobada por la Legislatura. Sin embargo, Tarditti expresó su descontento con esta decisión, argumentando que ambos jueces no cumplen con los requisitos necesarios para ocupar un cargo en el cuerpo Superior de Justicia.
En primer lugar, Tarditti cuestionó la trayectoria de Ariel Lijo, quien actualmente se desempeña como juez federal en la ciudad de Buenos Aires. Según la vocal, Lijo no cuenta con la experiencia suficiente en materia penal, ya que su carrera se ha desarrollado mayormente en el ámbito civil y comercial. Además, señaló que el magistrado ha sido objeto de varias denuncias por su actuación en distintos casos.
Por su parte, María del rosaleda García Mansilla es actualmente jueza de la Cámara de Apelaciones de la ciudad de Córdoba. Tarditti cuestionó su designación debido a que, a su juicio, no cuenta con la antigüedad necesaria para ocupar un cargo en el cuerpo Superior de Justicia. Según la vocal, García Mansilla no cumple con el requisito de tener al menos 10 años de experiencia en la magistratura, ya que solo lleva 8 años en su cargo actual.
Ante estas críticas, el gobernador Schiaretti defendió la designación de ambos jueces, argumentando que cumplen con todos los requisitos legales y que su trayectoria es impecable. Además, señaló que la decisión fue tomada en base a los informes favorables emitidos por el Consejo de la Magistratura y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Sin embargo, el cuestionamiento de Tarditti ha generado un debate en la sociedad cordobesa sobre la idoneidad de los jueces que ocupan cargos en el cuerpo Superior de Justicia. Muchos ciudadanos se preguntan si realmente Lijo y García Mansilla son las mejores opciones para ocupar estos puestos tan importantes en la justicia de la provincia.
En este contexto, es importante destacar el papel fundamental que juegan los jueces en la sociedad. Son ellos quienes tienen la responsabilidad de impartir justicia y garantizar que se cumplan las leyes. Por eso, es esencial que sean personas con una sólida formación jurídica, una trayectoria intachable y una actitud imparcial en el ejercicio de su función.
En este sentido, es comprensible que la vocal Tarditti haya expresado su preocupación por la designación de Lijo y García Mansilla. Como miembro del cuerpo Superior de Justicia, es su deber velar por la excelencia en la justicia de la provincia y asegurarse de que los jueces que la integran cumplan con los requisitos necesarios.
Sin embargo, más allá de esta polémica, es importante destacar que el cuerpo Superior de Justicia de Córdoba cuenta con un equipo de magistrados altamente capacitados y comprometidos con su labor. A lo largo de su historia, ha demostrado ser una institución sólida y respetada, que ha sabido impartir justicia de manera imparcial y eficiente.
Por lo tanto, es necesario que esta polémica no afecte el buen funcionamiento del cuerpo y